Comienza el curso y muchas profesoras y profesores de música revisamos ideas, planeamos proyectos y nuevas formas de motivar al alumnado. Buena parte de este trabajo se realiza sobre la programación del curso, o bien termina viéndose reflejado en ella. Sobre esto quería proponer algunas ideas.

Es fácil poner sobre el papel que todo el alumnado de tal curso debe superar tal número de estudios (¿por qué no cinco más, así me aseguro de que dará más nivel?), o tocar pasajes de notas rápidas a una velocidad de 120 la semicorchea (¡parece poco, pongamos 150 mejor!), o tocar un recital como solista de una duración de media hora (y si con las obras que tiene no llega, pues que toque un estudio, por supuesto)

También es fácil Leer más…