Mini Mundo Oboe - Música, oboe, educación y otras cosas sin importancia

Classic of The Week – Semana 47

Dances of the dolls – D Shostakovich

La gente dedicada a la composición por norma general presume de ser avanzada a su tiempo. Tan cierto es esto que la cuestión del reciclaje siempre ha estado muy de moda en el mundo de la música.

Por poner un ejemplo cercano, fijaos en nuestro classic. Pertenece a una colección de siete preciosas piezas presentadas para animar a la niñas y niños a practicar el piano. ¿Son originales? ¡Pues claro que no!

Classic of The Week – Semana 46

Marcha (de ‘El amor de las 3 naranjas’) – S. Prokofiev

Si eres de esas personas que adoran los estereotipos y consideras la ópera como algo serio y aburrido, igual este argumento no te cuadra demasiado: un príncipe persigue a tres naranjas, de las que se ha enamorado perdidamente debido a un conjuro. Cuando las naranjas se pelan (son enormes) aparece una princesa dentro de cada una de ellas. Si bien las dos primeras desafortunadas mueren debido a la deshidratación, la tercera y más bella sobrevive y se enamora del príncipe, que continúa sus aventuras…

Classic of The Week – Semana 45

Menuet (de las ‘Humoresques de concert’) – I. J. Paderewski

Esta pequeña pieza compuesta al estilo de Mozart, se ha convertido en la música más conocida de uno de los compositores más apreciados por la comunidad internacional, el polaco I. J. Paderewski. Es curioso, porque en su haber tiene partituras tan importantes como su Concierto para piano en La m, su Sinfonía «Polonia» o la ópera Manru, la primera y única ópera polaca que ha sido interpretada en la Metropolitan Opera en toda su historia.

Curioso también saber que Paderewski fue primer ministro de Polonia, a la vez que ministro de asuntos exteriores. Participó en la firma del Tratado de Versalles, que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Todo un personaje, pero la cosa no termina aquí.

La colisión

by andresparada 0 Comments

Todos los habitantes sabían que ocurriría, pero nadie pudo hacer nada. Ni siquiera las mentes más brillantes del planeta BR1-CK, más conocido como Brick pudieron evitar que la enorme luna que los había acompañado durante milenios chocase de lleno contra la superficie de su querido mundo, el cual se rompió en mil pedazos.

La comunidad científica, de cualquier forma, no había estado parada durante los últimos cientos de años. Sabiendo que el acontecimiento no podría ser evitado, se apostó por la creación de un nuevo cuerpo de expertas y expertos conocidos como «reconstructores».

Entrenados durante décadas, día y noche bajo condiciones extremas, reconstructoras y reconstructores no dudaron en ponerse a trabajar desde el momento mismo de la colisión. Unas y otros evaluaban lo que veían con increíble rapidez y organizaban todo con precisión y profesionalidad: