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Sikkinis – Visita de las musas

by andresparada 0 Comments

En este artículo os voy a revelar una de las tareas más curiosas que realizamos los profes y las profes de música: ¡buscar música! De paso, compartiré con vosotros uno de los últimos regalos que he recibido en este sentido, nada más y nada menos que de las mismísimas musas de la antigua Grecia.

Por supuesto que los músicos pasamos todo el día escuchando piezas musicales; es nuestra profesión, nuestra afición y nuestra vocación, nos encanta. Otra cosa es que para nuestras clases necesitemos piezas concretas en las que determinado elemento musical, expresivo, armónico o de cualquier otro tipo coincida con nuestra intención de trabajo con el alumnado, o con el interés que dicho alumnado haya mostrado por algún elemento en particular. No es fácil encontrar la pieza adecuada para cada situación y cada clase. A veces, recurriendo a nuestro bagaje musical, damos enseguida con lo que necesitamos. Otras veces, podemos estar horas, o incluso días buscando nuestra pieza.

En estas estaba yo, cuando llegaron las musas, literalmente. Trajeron las olimpiadas al cole, y con ellas la música de la Grecia antigua. Además de pasarlo como un niño, me topé de bruces con lo que andaba buscando. Es una mezcla de casualidad y causalidad. En realidad en mi cabeza estaba preparado el marco con todos los detalles y adornos, sólo faltaba encontrarme con el dibujo adecuado.

La pieza en cuestión se llama Sikkinis. Su compositor es Petros Tabouris, un musicólogo y compositor griego dedicado a la investigación y recreación de música de diferentes épocas de su país. Aquí la podéis escuchar:

Como casi todas las obras artísticas, Sikkinis se puede trabajar a cualquier edad y nivel, todo depende del trabajo que realicemos sobre la misma y en qué grado de profundidad. Con niñas y niños pequeños se puede hacer un baile muy fácil. En el Conservatorio la utilizaré como primera audición de Primer Curso de Oboe. Os muestro lo que he pensado y experimentado con una sección de la misma, la que se propuso en el colegio; desde el comienzo hasta el minuto 1’13

La sección tiene la siguiente estructura:

  • Melodía A, con oboe, más fuerte
  • Melodía A, con instrumento de cuerda, más suave
  • Melodía A, con oboe, más fuerte
  • Melodía B x 2
  • Melodía A, con instrumento de cuerda, más suave
  • Melodía A, con oboe, más fuerte
  • Melodía C, con instrumento de cuerda, más suave
  • Melodía C, con oboe, más fuerte

¿Qué podemos hacer con esta música?

Con la Melodía A, con oboe: Podemos trabajar el fraseo y el pulso, dando cuatro pasos hacia delante y cuatro hacia atrás. Con alumnado mayor se puede trabajar la coordinación y el equilibrio haciendo el movimiento lateral estilo “Zorba”, cruzando las piernas por delante y por detrás de forma alternativa. Incluso se podría poner un ritmo final corto-corto-largo. Depende de lo que queramos complicar la cosa.

Con la Melodía A, con instrumento de cuerda: En este caso propongo trabajar un ritmo griego para acompañar con nuestros instrumentos la melodía que suena en el audio. Utilizaremos nuestro querido anapesto (corto, corto, largo). Podemos utilizar las notas la y sol, bien fáciles para principiantes.

acompanamientosikkinis

 

 

También podemos utilizar el oboe como instrumento de percusión, tocando suavemente las llaves con los dedos en los sonidos cortos y pasando la uña por todas suavemente en el largo.

La Melodía B me encanta. Después de escucharla, en el silencio que ofrece la música, podemos proponer hacer una “pose” como si nos fueran a hacer una foto. Completaremos cuatro poses. Para principiantes es genial hacer cuatro “poses” de oboe, como si quisiéramos mostrar nuestro instrumento desde todos los ángulos para que todo el mundo lo conozca.

La Melodía C, con instrumento de cuerda, la utilizaremos para conocer la medida de nuestro instrumento. Con el pulso señalaremos el comienzo (la caña) y el final (la campana) El gesto se repetirá cuatro veces.

La Melodía C, con oboe: repetiremos el gesto anterior, con una diferencia. En este caso vamos a mostrar una cualidad que tiene el oboe, la de ser un tubo abierto (la onda se completa al recorrer el tubo dos veces, ida y vuelta). Todo esto no hace falta explicarlo al alumnado de esta edad, evidentemente, pero sí podemos decir que para que el oboe suene bonito hay que “soplar” dos oboes. Señalaremos pues en nuestro gesto la caña, como comienzo, y un punto aproximado en el aire que será el doble de la medida del instrumento. Si nos cuesta podemos hacerlo por parejas, una persona sujeta el instrumento y otra hace el gesto de señalar.

¿Qué os parece este regalo que nos han traído las musas, no es genial? Os dejo una partitura por si os apetece tener la melodía. En mi caso no la utilizaría en la clase, así que la he escrito en 2/4, tal y como la siento. Su lectura para principiantes (de conservatorio, o de primaria incluso) sería más fácil en 4/4. Si la queréis en ese compás no tenéis más que pedirla. ¡Que la disfrutéis!

sikkinis

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