Mini Mundo Oboe - Música, oboe, educación y otras cosas sin importancia

Classic of The Week – Semana 29

Concertino para flauta y orquesta – Chaminade

Este Concertino es una de las pocas composiciones de Cécile Chaminade que han sido grabadas comerialmente. Un caso llamativo, ya que sus piezas fueron conocidas y muy valoradas en toda Europa y Estados Unidos, y su maestría como compositora no pasó inadvertida en la época. Cécile paseó su éxito por todo el mundo: su gira por Estados Unidos tuvo un éxito tan rotundo que fue recibida por el presidente Roosevelt y la reina Victoria de Inglaterra llegó a recibirla con todos los honores en el palacio de Windsor.

Chaminade es la primera compositora de la historia que pudo dedicar su vida a la composición y vivir de la misma. No con pocas dificultades, porque su padre estuvo mucho tiempo empeñado en que fuera una buena mujer burguesa, «buena madre y esposa». Sólo el empeño e insistencia de Bizet, que había sido testigo de su maestría cuando ella era muy pequeña, logró convencer a su progenitor para que la dejase estudiar música. Eso sí, con la condición de que recibiera siempre clases en privado.

Afortunadamente, no había velo que pudiera ocultar el enorme talento de Cécile, que fue admirada y ensalzada allá donde fue, tanto por sus maestros como por la crítica, intérpretes y público que disfrutaba de su música.

Su forma de ser, su estilo, su éxito como compositora hicieron de ella un espejo en el que mujeres de todo el mundo podían verse reflejadas. Se crearon clubs de admiradoras, fundamentalmente en Estados Unidos.

El Concertino que ocupa nuestro Classic, fue un encargo para el Concurso del Conservatorio de París en 1902, cuyo profesor de flauta entonces era Paul Taffanel.

Como describe fantásticamente Alfonso Rubio en su blog, la pieza tiene un fin muy concreto y unas exigencias compositivas acordes al mismo. Tal y como ocurre en gimnasia rítmica, en patinaje artístico o natación sincronizada hay una serie de estándares que son definidos por el Conservatorio y que vendrían a demostrar la maestría (o carencia de maestría) de quien interpreta la pieza. Las Morceau de Concours fueron una fabulosa fuente generadora de repertorio para todos los instrumentos que se enseñaban en el Conservatorio. La mecánica de este tipo de piezas solía ser siempre la misma, comenzando por un movimiento lento y expresivo que derivaba en otros que contrastaban entre sí, una pequeña fermata y un final rápido y de carácter muy virtuoso.

Chaminade no quiso titular a su composición Morceau, Fantasía o Capricho, porque los veía poco afortunados, aunque en todo momento dejó a Taffanel (a quien fue dedicada la pieza) la libertad para cambiar el título a su gusto. También dejó al mítico profesor libertad para modificar la partitura de flauta con el fin de que se ajustarse bien a los requerimientos del concurso.

El Concertino obtuvo el puesto 85 en la lista de Clásicos de Francia que preparó en 2012 la emisora de radio ABC Classic FM, y es una de las pocas piezas de la compositora de París que hoy en día se mantienen en el repertorio habitual de concierto.

Aquí va una grabación de la pieza:

Para participar sólo tienes que hacer lo siguiente:

1. Grábate tocando el fragmento, tal cual o «tuneado» (¡no olvides escuchar la música original antes!)
2. Súbelo a Instagram, Twitter o Facebook.
3. No olvides etiquetarlo #classicOfTheWeek #semana29
4. Te disfrutaremos más si además etiquetas #oboístasDeJaén y etiquetas al @cpmramongaray
5. No lo dejes demasiado, ¡cada Lunes cambiaremos al siguiente tema!

Fuentes: http://conservatorioleon.centros.educa.jcyl.es/sitio/upload/cecile_chaminade.pdf

http://arubiomarco.blogspot.com/2014/03/cecile-chaminade-concertino-para-flauta.html

Leave a reply

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>