Mini Mundo Oboe - Música, oboe, educación y otras cosas sin importancia

1914 – Noche de Paz

by andresparada 0 Comments

Donde las palabras fallan, la música habla

Hans Christian Andersen

Hoy, día de Nochebuena, hablemos de música y guerra. En concreto de un acontecimiento que se produjo hace 105 años, durante la Primera Guerra Mundial.

Es bien sabido el poder que tiene la música sobre nuestras emociones y estados de ánimo, las empresas de publicidad son muy conscientes de ello. En el mundo militar la música se ha utilizado de forma intensiva para enardecer o incitar a la soldadesca y a la población en general.

Pero este poder de la música sobre las emociones no es un camino de un solo sentido. En la Nochebuena de 1914, en el frente de Ypres (Bélgica) la música se convirtió en la voz colectiva de un grupo de seres humanos que no deseaban matarse entre sí.

Classic of The Week – Semana 41

Noche de Paz (Stille Nacht, heilige Nacht) – Gruber

¿Cuál es el secreto de un hit musical, alguien lo sabe? Parece que este conocimiento sea exclusiva de un grupo selecto de artistas y agencias de promoción actuales ¡Nada más lejos de la realidad! Que se lo pregunten al bueno de Joseph Mohr, un sacerdote austriaco de de comienzos del siglo XIX.

Bueno, a él y a Fraz Xavier Gruber, porque entre los dos crearon uno de los mayores éxitos musicales de la historia.

Una de las hipótesis más extendidas sobre el origen de este villancico es la siguiente:

Classic of The Week – Semana 40

Danza del Hada de Azúcar (de ‘El Cascanueces’) – Tchaikovsky

La Danza del Hada Azúcar pertenece al ballet en dos actos compuesto en 1982, basado en una adaptación de Alejandro Dumas de un cuento de E.T.A. Hoffman: El cascanueces y el rey del los ratones.

En la historia, el Hada Azúcar reside en el Reino de los dulces, lugar al que llegan la niña protagonista de la historia y el Cascanueces, ya convertido en príncipe, tras una dura batalla contra los ratones.

El sonido más característico que se puede escuchar en esta danza es la Celesta, un instrumento que Tchaikovsky había descubierto en París y que quería utilizar lo antes posible, para que otros compositores no le robasen la idea. De hecho, antes de incluirla en El Cascanueces ya hizo uso de ella en El Voivoda, un año antes.

Classic of The Week – Semana 39

Troika (de la Suite Lieutenant Kijé) – Prokofiev

(Leningrado, ca. 1933)

— ¡Ey chicos, vamos a cuidar mucho la imagen de nuestra Unión Soviética! En música y arte seremos tradicionales, nada de disonancias, de modernidades y nada de experimentación, ¿está claro?

— Absolutamente señor

— Pues venga, elegid a la persona adecuada para componer la música de vuestra película

— Estooo… ¿Sergei Prokofiev?

¿!!-!!!!*grrr!¿?!!!

No quisiera yo ponerme en la piel de la gente de los estudios Belgoskino en esos momentos. Sergei Prokofiev emigró a América en 1918, cuando las cosas se ponían feas en su tierra natal. Tras muchos años de experimentación con la música y los sonidos, y como abanderado de la disonancia y las nuevas sonoridades regresa a Europa, en concreto a la ciudad de París.

Tampoco es que contase en su mochila con una carta de presentación excepcional; en 1924 su ballet Le pas d’acier había sido un fiasco.