Mini Mundo Oboe - Música, oboe, educación y otras cosas sin importancia

Classic of The Week – Semana 37

Sonata nº 15 (Allegro) – Mozart

Quizá habías pensado que este fragmento pertenece a una Sonata temprana de Mozart, por su aparente sencillez. Nada más lejos de la realidad, la Sonata 15 es una de las últimas composiciones del genio de Salzburgo, que él mismo añade a su catálogo en 1788, el mismo en que data la Sinfonía número 39.

Su sobrenombre (Sonata Facile) fue añadido a título póstumo, pues en época del compositor esta sonata no tuvo demasiada relevancia, seguramente por considerarse demasiado sencilla. No obstante Mozart sí que indicó que se trataba de una pieza para principiantes, ideal para afrontar un primer concierto. En su catálogo aparece como ‘Pequeña Sonata de piano para principiantes’

Pero, ¿en realidad es tan fácil como para llevar tal sobrenombre?

Super Mario, superestudio

Aquí os dejo uno de los estudios que más éxito han tenido hasta la fecha, está claro que Super Mario no es un personaje cualquiera. Todo el alumnado los ha trabajado con ilusión, quien lleva ya más 8 ó 9 años con el oboe y quien ha comenzado hace unas semanas.

Para prepararlo hicimos una coreografía bastante divertida y la gente de los cursos más altos tocó la pieza de oído. Una vez hecho esto presentamos el estudio, cada cual a su nivel. El A está pensado para el alumnado de cuarto, quinto y sexto curso de enseñanzas profesionales. El B es para la gente de primer, segundo y tercer curso de enseñanzas profesionales. C y D son para los dos últimos cursos de enseñanzas básicas y los dos primeros, respectivamente. Para la gente que ha comenzado este año hicimos el trabajo con símbolos, juegos y dibujos en la pizarra en lugar de con partitura.

Classic of The Week – Semana 36

Un Bal (de la Sinfonía Fantástica) – Berlioz

El amor mueve montañas, acelera el pulso y la imaginación de cualquier mente creativa. Hay quien escribe pequeñas canciones y hay quien escribe sinfonías de 5 movimientos y 50 minutos, poca cosa.

Y es que todo este embrollo de la Sinfonía Fantástica tiene su origen en un amor no correspondido. En 1827 un joven Berlioz asiste a una representación de Hamlet en el Odéon Theatre de París. La carismática actriz irlandesa Harriet Smithson, que hacía de Ophelia, dejó prendado al compositor, que al no ver correspondido su amor encontró en la música la manera de expresar su desamparo emocional.

Classic of The Week – Semana 35

Concerto per 2 Violoncelli ed Archi (Allegro) – Vivaldi

Es curioso, no tenemos constancia de que Vivaldi tocase en algún momento de su vida el Cello, siendo el compositor que más conciertos ha escrito para este instrumento en la historia, un total de 28 [1]. Sabemos que fue un violinista de gran virtuosismo, y que dominaba la viola de amor. También hay constancia de que enseñaba un instrumento conocido como viola inglesa.

De cualquier forma, tocase o no el cello, está claro que el maestro veneciano tuvo un conocimiento profundo de la técnica de este instrumento, tanto por las exigencias técnicas que propone como por la capacidad de entender el poder expresivo del mismo.

El Concierto para dos Cellos RV 531 (en el vídeo de ejemplo en versión para dos fagotes) es uno de los dobles conciertos más tempranos, en torno a 1715, según se deduce de su autógrafo y de su incisiva rítmica, estrechamente relacionada con la serie de L’Estro armónico. Con un potente y dramático primer Allegro y un fogoso segundo Allegro, ambos movimientos ofrecen demostraciones de virtuosismo e intensos diálogos musicales. En el Largo los dos cellos ofrecen su lado más lírico. Fue una pieza compuesta para la Pietá.

Classic of The Week – Semana 34

Cuarteto para cuerdas nº 1 (Lento) – Bartok

En Marzo de 1910 Bartok interpretó al piano junto al cuarteto de cuerda Waldbauer-Kepperly un concierto monográfico dedicado a la música de Kodaly. Dos días después se estrena su primer cuarteto de cuerda. Estos dos eventos marcan el nacimiento de un nuevo concepto en la opulenta tradición musical húngara. Si Liszt representa el exotismo y un virtuosismo casi mágico, Bartok y Kodaly serán compositores comprometidos con su folklore, que dedican su vida a estudiarlo en profundidad, a recopilarlo y a crear modelos educativos a partir del mismo.